La experiencia es ajena, hasta que se vuelve propia | Pa'Arriba Foundation
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Perla de inspiración

La experiencia es ajena, hasta que se vuelve propia

Elaborado por : Lisa Markovits

 

“¡Te digo que ya lo viví y no es bueno para ti!” Esa pequeña frase, ofrecida con amor… de madre a hij@, de abuelo a padre, de amig@ a amig@… engloba toda una sensación de impotencia y frustración.

¿Quién no quisiera ayudar a su ser querido a evitar el dolor que un@ ya vivió a raíz de decisiones no tan certeras en la vida? Y sobre todo cuando esas situaciones representan un peligro.

La situación puede ser compleja con cualquier ser querido, pero en el caso de nuestr@s hij@s, resulta especialmente difícil de aceptar. Porque cuando nace una criatura, indefensa y dependiente, es nuestro trabajo protegerla y criarla. Y podemos llegar a pensar que nuestr@s hij@s son de nuestra propiedad.

Pero llega un punto en donde lo mejor es soltar…

…Y a veces ese desprender duele.

Así fue el tema de esta semana en la rueda. Una mujer, activista en temas de género, se enfrenta con la penosa situación de que su hija vive una situación de violencia con su pareja.

Y lo primero que quiere hacer la mamá, obviamente, es… sacarle del peligro. Pero por más que le trata de apoyar con consejos bien intencionados, la respuesta viene así: “Es mi vida.”

Porque la hija tiene derecho a tomar sus propias decisiones, aún cuando su mamá le podría ahorrar unos cuántos quiebres de corazón o peor. Nada fácil para ninguna de las dos.

¿Cuál fue la perla de inspiración?

En su conjunto, el grupo habló de la necesidad de permitir que la otra persona –en este caso la hija de nuestra participante– tome responsabilidad por sus propias decisiones.

Reconocer que efectivamente sí es su vida, que podemos acompañar a nuestr@s hij@s pero no podemos vivir su vida por ell@s.

Aprender a hablar con nuestro miedo y aceptarlo es una tarea nada fácil.

Ese misterioso caminar de cada alma sobre la faz de la tierra representa una oportunidad única para servir de ejemplo pero no de vivir la vida de l@s demás.

Confiar

Nuestr@s hij@s tienen recursos propios, sean desde su nacimiento o con educación que viene de la crianza.

Al confiar en sus decisiones, estamos demostrando nuestra capacidad de valorl@s por quienes son con amor incondicional.

Esto no quita ni la necesidad ni la oportunidad de buscar apoyo si vemos que la situación lo amerita, pero si demostramos nuestra apertura para acompañar sin juzgar servirá de base para relaciones de confianza.